viernes, 9 de septiembre de 2011

Notícies 9/9/2011

  • Menos maestros para más alumnos
  • 55.000 escolares inician el curso entre protestas contra la precariedad y la privatización
  • El profesorado baja por primera vez en el curso con más alumnos de la historia
  • Fabra promete acabar con los barracones
  • Más precariedad en las aulas
  • Fabra promete acabar con los barracones y elogia a los profesores
  • 18.000 alumnos inician en precario las clases en Primaria por la falta de 700 profesores

Menos maestros para más alumnos

Editorial

Los más de 456.000 escolares que traspasaron ayer el umbral de sus colegios llenaron las aulas valencianas en un clima de normalidad general sólo alterado por las molestias que causan las obras de rehabilitación inconclusas de algunos centros y la no menos enojosa sensación de desamparo que sufren cientos de padres al comprobar que sus hijos pasarán el curso en barracones. Cabe reconocer que las incidencias han sido este año escasas y que, gracias en gran medida al talante conciliador exhibido por el conseller de Educación, José Ciscar, la Comunitat Valenciana vive ajena al clima de alta tensión y movilización callejera que se registra desde hace semanas en otras comunidades autónomas gobernadas por el PP. La oferta de diálogo del nuevo titular de la conselleria ha neutralizado, de momento, la protesta docente, aunque los recelos continúen latentes entre el profesorado, los sindicatos y las más activas asociaciones de padres, cuya capacidad de movilización se reactivará a poco que la Generalitat profundice en los recortes o avive su apuesta por la enseñanza privada y concertada.

La buena voluntad que inspira a la nueva Administración autonómica es incuestionable. De hecho, el jefe del Consell, Alberto Fabra, se comprometió ayer a eliminar en cuatro años las 930 aulas prefabricadas, aunque las elevadas tasas de fracaso escolar que padecemos no se superan sólo con buenas palabras. Y el recorte de profesores cuando más alumnos hay escolarizados tampoco genera muchas esperanzas.
Castelló

55.000 escolares inician el curso entre protestas contra la precariedad y la privatización
[FAPA Castelló Penyagolosa]

Más de 3.700 niños volverán a estudiar en barracones prefabricados y sin el mínimo espacio

La federación de padres y madres de alumnos respaldará las movilizaciones contra los tres primeros centros privados del Consell en Castelló y pedirá explicaciones al conseller


NACHO MARTÍN CASTELLÓ Más de 55.000 escolares castellonenses comenzaron ayer un curso académico 2011-2012 marcado por las protestas contra los recortes de la Generalitat Valenciana en educación, la privatización de la gestión de centros, el descenso de profesorado y un déficit crónico de colegios que obligará a cerca de 3.700 niños a cursar sus clases en barracones.

La precariedad de las instalaciones fue cuestionada con una especial indignación después de que el Consell anunciara que en enero se licitarán los tres primeros centros de gestión privada en Castelló.

Los nuevos espacios educativos de gestión privada -bautizados como Centros de Iniciativa Social (CIS)- serán adjudicados a empresas que recibirán suelo público de forma gratuita a cambio de construir un centro privado concertado y de explotarlo durante 75 años pagando un canon anual.

Estos centros dejarán de ser gratuitos y tendrán un coste de matrícula fuera del alcance de buena parte de los bolsillos. Además, el modelo de gestión privada abre un debate sobre los efectos que pueda tener sobre la libertad de cátedra el hecho de que los profesores ya no sean funcionarios de la Administración pública y pasen a depender de criterios mercantilistas.

A este respecto, la Federación de Padres y Madres de Alumnos de Castelló (FAPA Penyagolosa), integrada por más de 250 Ampas, anunció que se opone de forma contundente contra la licitación de los tres primeros centros de gestión privada promovidos por el Consell en Castelló y pedirá explicaciones al conseller de Educación, José Císcar.

De este modo, las madres y padres de alumnos respaldarán la movilización anunciada por los sindicatos (Comisiones Obreras, UGT y Stepv) y partidos políticos como Esquerra Unida. La presidenta del colectivo, María Dolores Tirado, advirtió que la escuela pública arrastra demasiadas deficiencias como para permitirse el público de financiar centros privados con dinero público. "La escuela pública tiene muchas necesidades y vamos a movernos lo antes posible para pedirle explicaciones al conseller y decirle que no se puede dejar de lado a la escuela pública. La conselleria está desvistiendo a la escuela pública para vestir a la privada. Tirado subrayó que la Generalitat tiene "la obligación legal" de garantizar en primer lugar la escuela pública gratuita. "La conselleria no ha hecho los deberes. La escuela debe ser pública y gratuita por ley. Al conseller Císcar le pedimos en verano que se invierta en la escuela pública antes que en la privada y eso no se está haciendo. Y cada centro concertado es un dinero público que va a un centro privado de pago al que no pueden acceder todos y que se aprovecha de fondos públicos que se necesitan para centros a los que puedan acceder todos los niños, independientemente de los ingresos económicos de la familia".

FAPA-Penyagolosa también lamentó la precariedad de instalaciones con la que comienza un curso académico en el que decenas de centros darán clase parcialmente en barracones y siete colegios lo harán de forma total: Ángel Esteban de Benicarló, Benadressa de Castelló, José Soriano de Vila-real, Regina Violant de Almassora, Cardenal Tarancón de Burriana, Pío XII de Onda y Pedro Alcázar de Nules.

El profesorado baja por primera vez en el curso con más alumnos de la historia

[Plataforma per l'Escola Pública i FAPA-Valencia]

Educación destaca la escasa incidencia de problemas en el primer día de clase para 456.206 niños de Infantil y Primaria.
En los últimos 16 años la plantilla se ha ido incrementando hasta este curso en el que hay 400 docentes menos y 19.000 alumnos más.

MAITE DUCAJÚ | VALENCIA

El primer día de clases para los 456.206 alumnos valencianos de Educación Infantil y de Primaria estuvo ayer marcado por las emociones y por la inusual normalidad en la práctica totalidad de las aulas. No obstante, en los pocos centros donde ha habido problemas el malestar ha sido evidente como en el colegio público Soto Micó de Valencia, en el que se cayó un tejado en junio y continua sin ser reparado por lo que los padres lo han denunciado a la policía para que instruya un atestado.

"Las incidencias no llegan al 0,2 por ciento" aseguraron ayer fuentes oficiales de la Conselleria de Educación sobre esta primera jornada del curso 2011-12 para 157.508 niños de Infantil y otros 298.698 de Primaria, lo que suponen 6.131 más (el 1,4 por ciento más respecto al año pasado).

El clima de movilizaciones que vive la enseñanza en otras comunidades, como Madrid o Galicia, no afecta a la Valenciana, pero la Plataforma por la Escuela Pública se concentró en el colegio Tomas de Montañana, donde la mitad del alumnado estudia en barracones, para mostrar "las carencias y recortes que también aplica la Conselleria de Educación", destacó la portavoz y presidenta de la Federación de Padres de Alumnos (FAPA), María José Navarro.

"El inicio de curso no puede ser normal cuando hay 1.200 profesores menos y las mismas infraestructuras que el año pasado, con barracones y graves problemas de espacio" remarcó la portavoz.

De hecho, pese a que éste ha sido calificado como el curso con más alumnos de la historia de la Comunitat Valenciana, ya que entre todos los niveles no universitarios hay un total de 784.191 estudiantes (19.219 más -el 2,5 %- que hace un año), la plantilla docente ha comenzado a decrecer por primera vez, con 402 profesores menos (0,7 %), tras 16 ejercicios escolares incrementándose. Las plazas por oposición realizadas en junio tan solo fueron 110.

Aunque algunas fuentes sindicales aseguraron ayer que en el curso 2009-10 había 55.000 profesores, lo cierto es que en los informes anuales de la conselleria se refleja que ese año eran 51.354 y otros 51.854 había el curso pasado mientras que en el actual son 51.452, 402 menos. No obstante, el titular de Educación, José Ciscar, esta misma semana matizó que son datos a 31 de julio por lo que podría igualarse al concluir la matrícula de septiembre.

Esta disminución de la plantilla y de grupos provoca unas ratios (relación de alumnos por aula) más grandes. Así, en algunos casos se supera en la Secundaria los 30 alumnos legales, llegando incluso a 35, o los 25 en la Primaria.

Desde la plataforma (integrada por asociaciones de directores y de inspectores de centros educativos, los sindicatos STE-PV, CC OO FETE-UGT, organizaciones estudiantiles, Escola Valenciana y la FAPA) enumeraron entre los recortes: La desaparición de programas de compensatoria, la mezcla de líneas lingüísticas, la adjudicación el mismo miércoles de plazas por lo que algunos profesores aun no han podido incorporarse a su puesto o el retraso en el pago de la partida para gastos de funcionamiento en los institutos.

Sin embargo, las críticas iban dirigidas al ya exconseller de Educación. "Estos problemas son consecuencia de una política nefasta, herencia de Alejandro Font de Mora (el anterior responsable). Parece que el nuevo conseller tiene buena predisposición aunque, de momento, se queda en palabras" concluyeron.

Mientras, en Madrid, la totalidad de los sindicatos docentes han convocado una "gran marcha" para el 22 de octubre, con la que terminarán tres días de protestas.

Vuelta al cole con el tejado de las aulas caído desde junio

El enfado de los padres y madres de los niños de Educación Infantil que ayer comenzaban el curso el colegio públicoJosé Soto Micó de Valencia estaba cargado de razones. Se fueron el pasado junio con el tejado de las aulas de este nivel, donde estudian 200 alumnos, caído y todavía no ha sido arreglado.

Algunos padres no quisieron dejar a sus hijos en el centro en estas condiciones mientras que otros optaron por llamar a la policía local para denunciarlo y que abra expediente informativo. Para esta mañana tienen previsto realizar una concentración ante la Conselleria de Educación.

Como comentaba un padre, tras caerse el tejado en junio, los niños estuvieron por los pasillos y en el patio en el tiempo que faltó hasta acabar el curso. Y, después de casi tres meses, al llegar el primer día de clase, fueron ayer convocados para informarles que había dos clases inhabilitadas por peligro de derrumbe por lo que los alumnos estarán en el recreo.

Por otra parte, el Grupo per una Educació Pública i de Qualitat ha convocado para el 12 de septiembre a padres y profesores a sumarse al "Lunes de luto" y portar camisetas negras. M.D. Valencia


Fabra promete acabar con los barracones

LEVANTE-EMV VALENCIA

Acabar con las aulas provisionales -930 barracones en la Comunitat Valenciana- y fomentar un modelo plurilingüe fueron dos de los compromisos que ayer adquirió el presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, en el que ha sido su primer acto de apertura oficial del curso escolar.

El presidente eligió el colegio público Manuel Bru de Benissa, donde se desarrolla un programa de educación plurilingüe, lo cual fue con toda la intención en un momento en el que distintos colectivos educativos reclaman un trilingüismo que no desfavorezca el valenciano sino que lo potencie.

Fabra anunció que su intención es finalizar con las aulas provisionales en esta legislatura porque "nuestro compromiso es la educación y por ello tenemos que ofrecer las mejores instalaciones e infraestructuras a nuestros jóvenes de manera que esta cuestión quede fuera del debate político".

En su opinión, "la educación tiene que ser un compromiso de todos y, por lo tanto, no es una cuestión partidista sino un compromiso social". Así, animó a "un frente común de administraciones, profesores y padres para que disminuya el fracaso escolar y mejoren los resultados en la enseñanza" apuntó.

En cuanto al plurilingüismo, el jefe del Ejecutivo se refirió a que su intención es "ofrecer a los jóvenes el mejor futuro posible a través de una formación que les capacite en castellano, valenciano e inglés".

Más precariedad en las aulas

La precariedad de las instalaciones escolares de Castelló crece de año en año y ayer volvió a marcar un inicio de curso que, pese a ello, volvió a dejar en la retina las instantáneas de nervios en la barriga, sonrisas infantiles y libros con olor a nuevo.

NACHO MARTÍN CASTELLÓ

El presidente de la Generalitat Valenciana y ex alcalde de Castelló, Alberto Fabra, anunció ayer que acabará con las aulas provisionales en esta legislatura al tiempo que afirmó que el modelo plurilingüe valenciano multiplicará las oportunidades de los jóvenes de la Comunitat.

Fabra se manifestó en estos términos tras inaugurar el curso escolar 2011-2012 en el Centro de Educación Infantil y Primaria Manuel Bru de Benissa. El presidente no hizo siquiera mención al proceso de privatización de centros que anunció su directora general el martes y ofreció una frase amable en la que aseveró "nuestro compromiso es la educación y por ello tenemos que ofrecer las mejores instalaciones e infraestructuras a nuestros jóvenes de manera que esta cuestión quede fuera del debate político".

La máxima autoridad del Consell añadió que la educación "tiene que ser un compromiso de todos y por lo tanto no es una cuestión partidista, sino un compromiso social".
El Jefe del Consell también hizo hincapié en el programa de educación plurilingüe del Consell, "una propuesta que persigue que nuestros alumnos adquieran competencias lingüísticas en tres idiomas". Así, adelantó que casi el 80% de los valencianos quiere una enseñanza en castellano, valenciano e inglés al tiempo que que el 21% de las ofertas de empleo requieren idioma extranjero".

Según Fabra, el modelo plurilingüe del Manuel Bru de Benissa "va a ser un ejemplo para toda la educación de la Comunitat, lo que nos obliga a ofrecer a todos los jóvenes un futuro mejor apoyado en una formación que les capacite a hablar en tres idiomas: castellano, valenciano e inglés".

A este respecto, indicó que la Generalitat "está preparando a nuestros jóvenes en esa difícil tarea que es enfrentarse a los retos que les va a exigir la sociedad y lo hacemos en las mejores condiciones, con las mejores infraestructuras y con las mejores personas que podamos poner a su disposición para que todo sea un éxito". Además, insistió en que le "preocupa" el fracaso escolar, "y por eso va a ser un pilar en esta legislatura".

Baldosas apiladas junto a sacos de cemento, cajas amontonadas sin espacio, más de 250 barracones prefabricados, pancartas de protesta, estudiantes y profesores en huelga, padres, madres de alumnos, sindicatos y partidos políticos indignados (inclusive ayuntamientos del PP)... Este es el paisaje que distorsionaba ayer la normalidad del inicio de curso de educación primaria en los 172 colegios de la provincia de Castelló.

Un año más, 3.700 escolares castellonenses tendrán que volver a utilizar los pasillos ante la falta de aulas, soportar la inundación de instalaciones precarias, compartir los ordenadores de la sala de profesores o renunciar a vivencias básicas para su educación como la clase de gimnasia, el aula de música, el proyecto de radio que ganó un premio nacional, el patio de recreo o el laboratorio.

Pese a ello, las mil y una precariedades no fueron impedimento para que este 8 de septiembre dejara en la retina las instantáneas propias de un inicio de curso escolar: madres con prisas para no llegar tarde el primer día de clase, libros que huelen a nuevo, bocadillos en papel de albal, reencuentros para contar las vacaciones de verano, sonrisas traviesas y alguna que otra lágrima, mochilas de estreno en fila, los primeros partiditos de fútbol y nervios en la barriga...

La ilusión -o desilusión- fue la misma de todos los años, aunque los recortes y la falta de recursos condicionaron el arranque escolar en todas las comarcas castellonenses.

En el interior, la falta de docentes que todavía no han sido incorporados por la conselleria de Educación marcó el inicio del curso en el CRA que forman La Mata, Forcall y Sorita. En el colegio de Forcall, según la edil de Educación, Montse Sorribes, el ayuntamiento ha vuelto a solicitar a la conselleria de Educación la construcción de un comedor, "pero todo nos hace indicar que por falta de dinero no lo van a construir y un año más los niños deberán desplazarse diariamente hasta la plaza Mayor para comer, debiendo atravesar la carretera asumiendo la responsabilidad los maestros", informa Javier Tena.

Los niños de Morella volvieron al Colegio Mare de Déu de Vallivana y percibieron que presenta las mismas deficiencias estructurales que en los cursos anteriores, informa David Gil.

Unos kilómetros más hacia la costa, en Vinaròs, el nuevo curso se inició con obras en el colegio de la Asunción y aulas prefabricadas en el Jaume I.

Las obras del Asunción consisten en la construcción de un nuevo edificio de Infantil que no impedirán el desarrollo normal del curso, explicó su director, José Manuel Borrás. Concretamente este edificio albergará dos aulas de Infantil, además de un aula multiusos, lavabos y un patio.

Respecto al Jaume I, inició un curso más en aulas prefabricadas a la espera que la conselleria construya el centro, informa Juan José Benito.

En Benicàssim, más de mil alumnos comenzaron las clases ayer en los colegios públicos de Benicàssim. Mientras que los 601 alumnos del CEIP Santa Águeda lo hicieron sin ningún problema, el hundimiento de una zona del tejado del CEIP Palmerar casi consigue que 444 alumnos no pudieran comenzar ayer las clases. Finalmente, el ayuntamiento colocó unas paredes de contención que permitió que se iniciaran las clases de forma provisional, a la espera de que la conselleria aporta una solución, informa Ana Torregrossa.


Fabra promete acabar con los barracones y elogia a los profesores

NEUS CABALLER - Valencia - 09/09/2011

Sin docentes, no hay sistema educativo que valga. Así lo reconoció ayer el jefe del Consell, Alberto Fabra, en la que fue su primera inauguración oficial del curso en un colegio público de nueva construcción en Benissa. Fabra alabó "el trabajo de los más de 51.000 profesores" que ejercen en la red pública y "velan para que la transmisión de conocimientos sea la más eficaz y genere más oportunidades de futuro".

Fabra se desmarca así de las críticas de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, que acusó a los docentes de trabajar poco, para justificar el incremento laboral hasta 20 horas semanales, lo que le ha valido manifestaciones, una amenaza de huelga general y una marcha atrás en toda regla, con un solemne: "El que tiene boca se equivoca".

El presidente valenciano se desmarcó de las posiciones sostenidas por la presidenta madrileña y por María Dolores de Cospedal en Castilla-La Mancha. Ambas dirigentes han apostado por recortes presupuestarios y de plantilla docente. Y subrayó: "Somos la segunda comunidad autónoma en presupuesto destinado a Educación, lo que supone un total de 5.000 millones de euros al año". Además de recordar que, de este gasto, salen 221,1 millones para ayudas escolares al libro, al comedor y al transporte, de las que se benefician "ocho de cada 10 familias".

El curso, que arranca con el mayor número de alumnos de la "historia" con 784.191 estudiantes, pivota sobre el anunciado plan de choque contra el "fracaso escolar", según reafirmó el presidente. Al Consell le "preocupa", por eso "va a ser un pilar en esta legislatura". Para enfrentar esta lacra -que afecta al 38,5% de jóvenes de 16 años-, Fabra pidió a la oposición y agentes educativos cooperación y que la educación quede "fuera del debate político". Antes, reconoció que para mejorar la calidad hay que "ofrecer las mejores instalaciones" y se comprometió a suprimir los 900 barracones.Es el mismo discurso de la última Administración del PP, pero adornado con otros collares. El presidente Alberto Fabra recogió ayer la herencia dejada por su predecesor (el dimitido Francisco Camps) y ratificó la necesidad de implantar una enseñanza trilingüe en castellano, valenciano e inglés. Aunque, lo hizo desde el consenso que ha esgrimido ya su consejero de Educación, José Ciscar, que se ha comprometido a abrir el debate "a la participación de toda la comunidad educativa".

El modelo plurilingüe que ha puesto en marcha el colegio público Manuel Bru de Benissa "va a ser un ejemplo para toda la educación de la Comunidad Valenciana", defendió Fabra.

Para justificar que el borrador de decreto de plurilingüismo heredado sigue adelante -aunque será revisado "punto a punto", como ya ha anticipó el martes su consejero, debido el rechazo unánime de docentes, padres y sindicatos- el jefe del Consell insistió en que los datos demoscópicos de la Administración demuestran que "casi el 80% de los valencianos quiere una enseñanza en castellano, valenciano e inglés".

El Manuel Bru es uno de los colegios adscritos al programa bilingüe enriquecido, por el que los alumnos adelantan el aprendizaje del inglés a los cuatro años. El programa se ha extendido con éxito desde 1998 a centenares de colegios, a partir de los programas de enseñanza en valenciano, lo cual supone un guiño a los sindicatos y padres que defienden un trilingüismo a partir de mejorar esta fórmula en Primaria.

El presidente insistió en los otros dos planes estrella de esta legislatura: el plan de choque contra el fracaso escolar y el plan individual por municipios para acabar con las aulas prefabricadas, en las que estudian este curso 19.000 alumnos.

"Nuestro compromiso es la educación" y, por ello, "tenemos que ofrecer las mejores instalaciones e infraestructuras a nuestros jóvenes", asumió el presidente de la Generalitat, en un gesto inédito entre los jefes del Consell que le han precedido. De hecho, este asunto le ha costado un quebradero de cabeza a la Generalitat en los últimos ocho años, debido a la proliferación de barracones crónicos; es decir, aquellos donde los alumnos se han graduado sin pisar un aula de ladrillo. Las continuas protestas y quejas de los padres han llevado al Síndic de Greuges a emitir severas recomendaciones al respecto.

Tras entonar el mea culpa, Fabra se dirigió a los sindicatos y, sobre todo, a la oposición parlamentaria a la que pidió que la educación sea "un compromiso de todos". "La educación no es una cuestión partidista, sino un compromiso social", apuntaló Fabra, que se ha comprometido a sacar adelante en el Parlamento autonómico una nueva Ley de Formación de Adultos y un plan de choque, que deberá consensuar y pactar en las mesas de negociación tanto con patrones, sindicatos y asociaciones de padres. En ese sentido, el presidente ha apelado a construir "un frente común" para trabajar de "forma conjunta y reducir el fracaso escolar".


18.000 alumnos inician en precario las clases en Primaria por la falta de 700 profesores

El presidente de la Generalitat abre el curso académico en Benissa, donde se compromete a acabar con los barracones en esta legislatura y realiza una apuesta firme por la enseñanza trilingüe

MAGALÍ FERNÁNDEZ

El presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, se comprometió ayer a poner fin a los barracones escolares en toda la Comunidad en esta legislatura, una situación que afecta actualmente a unos 19.000 alumnos en las tres provincias. Estas declaraciones las hizo durante el acto inaugural del curso en Infantil y Primaria en el colegio Manuel Bru de Benissa. "Nuestro compromiso es la educación y por ello tenemos que ofrecer las mejores infraestructuras a nuestros jóvenes, de manera que esta cuestión quede fuera del debate político", afirmó el jefe del Consell.

Fabra destacó, además, la intención de la Generalitat de llevar a cabo el programa de enseñanza plurilingüe, es decir, que las clases lleguen a impartirse en tres idiomas. En este sentido subrayó que el 80% de los valencianos quiere una enseñanza en castellano, valenciano e inglés y recordó que el 21% de las ofertas de empleo requieren idioma extranjero. Así, señaló que este modelo, que ya se ha puesto en marcha en el propio colegio Manuel Bru, "va a ser un ejemplo para toda la educación de la Comunidad". El presidente subrayó como prioridad la lucha contra el fracaso escolar y solicitó "el trabajo conjunto" de las administraciones, de la comunidad educativa y de los padres.

Por otro lado, la falta de unos 700 profesores de Infantil y Primaria en la provincia ha provocado que alrededor de 18.000 alumnos comiencen sus clases a medio gas, ya que los escolares no contaron con sus maestros titulares. Así lo aseguró la Federación de Enseñanza de CCOO en l'Alacantí, que apuntó como ejemplo un colegio de Campello donde faltaban siete maestros.

Los retrasos en la adjudicaciones de estas plazas, que en su mayoría son bajas por enfermedad, reducción de jornada o permisos de maternidad, representaron los principales problemas en este primer día de clase en muchos centros y superaron las malas expectativas que se anunciaban días previos al inicio de curso, que cifraban en 500 las bajas. El número de profesores que faltan es ampliamente superior al registrado en años anteriores.

Desde la Conselleria de Educación calificaron estas incidencias como menores y aseguraron que se deben a que el procedimiento normal es cubrir primero las vacantes anuales y luego las temporales, que serán, según subrayaron, ocupadas por los correspondientes docentes en el menor tiempo posible. La secretaria autonómica de Educación, Auxiliadora Hernández, indicó el pasado martes en Alicante, que el 98% de las plazas en la provincia habían sido adjudicadas previamente al inicio de las clases, un 17,83% más que en el mismo periodo del año anterior.

De todas maneras, tanto fuentes sindicales como de los padres, y en especial la Federación Provincial de Asociaciones de Padres de Alumnos "Gabriel Miró", destacaron el hecho de que "por cada maestro que no se presente o no imparta clase desde el primer día, el perjuicio directo es para el alumno, ya que los docentes que se incorporan en el último momento no pueden conocer a fondo el proyecto educativo ni las necesidades de los escolares", afirmó Ramón López, presidente de la federación provincial de padres.

"Los retrasos en las adjudicaciones provocan que los alumnos no empiecen las clases con normalidad, se logra salvar la situación porque los escolares no pueden estar desatendidos pero las clases que reciben no son las adecuadas", recordó el representante de CCOO en l´Alacantí, Francisco García.

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